La Rosa

Artículo de opinión del primer secretario del PSC de Sant Andreu de la Barca, Juan Pablo Beas

Los socialistas celebramos cada mes de septiembre la Festa de la Rosa, una fiesta importante para nosotros ya que nos encontramos con compañeros y amigos y pasamos una jornada de hermandad, de confraternidad, de alegría.

Todos tenemos en común unos valores, unos ideales, una forma de ver el mundo. Todos somos socialistas, personas que luchamos con tenacidad, y desde hace muchísimos años, por la justicia social, por la igualdad, por la calidad de vida de nuestros ciudadanos y ciudadanas.

Somos el partido de la gente sencilla y humilde, de los trabajadores y trabajadoras, de la juventud que se compromete con unas ideas de solidaridad y renovación, de la gente que piensa que todos somos iguales y que tenemos que ayudar a los que más lo necesitan. Somos el partido de la gente que quiere que la sociedad avance con justicia, con equidad, con la inclusión y la participación de todos.

En la Festa de la Rosa charlas con muchas personas, con muchos hombres y mujeres que han sentido toda su vida esas ideas.

Es hermoso hablar con los más mayores, con personas que han sufrido lo suyo por defender lo que piensan y lo que sienten, que han sido perseguidos y que lo han pasado mal por ser socialistas. La entereza, el orgullo con el que hablan de su sentimiento socialista es un ejemplo para muchos, para mí lo es.

Yo he visto a mis padres sentir las ideas socialistas y me siento orgulloso de poder representarlas hoy en día en mi ciudad.

También es alentador hablar con las nuevas generaciones socialistas. Sí, hay muchos jóvenes que trabajan día a día, que se atreven con sus ideas, que innovan dentro del ámbito político socialista. Ellos también son protagonistas del Día de la Rosa. Lo son todos: jóvenes, mayores, de todas las edades.

Porque el PSC, que este año cumple 40 años, y las ideas y convicciones socialistas han transitado ya muchas décadas y siempre se ha mostrado coherente, siempre firme en sus ideas y sus reivindicaciones.

Y ahí está. Era el partido de nuestros abuelos. Era y es el partido de nuestros padres. Y es y será nuestro partido. El que integra, el que piensa en todos, el que lucha, el que protege, el que moderniza.

Muchas rosas se vieron en la Festa de la Rosa, tantas como corazones socialistas.