OPINIÓN: La Elecciones Generales del 20N

Artículo de opinión de Toni Herrero, Secretario de Organización de la JSC Sant Andreu de la Barca

Las elecciones generales del 20-N son de una transcendencia que posiblemente aún hoy no acabamos de ver. La ceremonia de la confusión a la que asistimos desde el estallido de esta crisis mantiene a la opinión pública en un continuo estado de alarma e incertidumbre que no es, ni mucho menos, el estado ideal para ir a votar el futuro gobierno del estado. Nos encontramos ante el ataque más ambicioso y letal a los derechos ciudadanos y al estado del bienestar en la historia de la democracia, planeado por el núcleo ideológico y político de la derecha más neoconservadora y ejecutado con frialdad y eficiencia por el sistema financiero y empresarial. El plan era brillante y todo el mundo occidental cayó en la trampa: endeudar a los estados y a los ciudadanos con créditos inagotables y hacer estallar la burbuja especulativa gradualmente hasta asfixiar económicamente a las administraciones y a los particulares. Conseguido eso, se puede justificar el desmantelamiento de los derechos sociales (educación, sanidad, ayudas sociales) amparándose en que no son viables económicamente: RECORTES, RECORTES Y MÁS RECORTES.
Es lo que está haciendo ya CIU en Catalunya, lo que está haciendo el PP en las comunidades autónomas donde ya gobierna y lo pretende hacer Mariano Rajoy si llega a la Moncloa, aunque jure y perjure todo lo contrario. Cómo lo hizo Artur Mas en su momento en la campaña de las autonómicas del año pasado. Prometer que lo pondría todo en orden sin tocar ni un derecho, llegar al poder, decir que la caja está vacía y hacer todo lo contrario de lo que prometió echándole la culpa al gobierno anterior. Rajoy está copiando la táctica de Mas paso a paso. No ha propuesto nada, no ha puesto su programa sobre la mesa, simplemente promete crear empleo y sacarnos de la crisis, sin decir cómo pretende hacerlo. Si dijera lo que piensa hacer, seguramente perdería las elecciones.
Nuestro partido se encuentra en un momento crucial. Hemos tenido que enfrentarnos a un golpe de estado financiero planificado desde hace décadas. No hemos podido (o no hemos sabido) evitarlo, pero estamos trabajando duro para minimizar sus efectos. Salgamos a la calle, hablemos claro y reunamos nuestras fuerzas. Ellos tienen el poder del dinero. Nosotros tenemos el poder de nuestro voto.